El Tribunal de Justicia de la UE ha emitido una sentencia que ataca directamente la esencia de los convenios arbitrales, sentencia ésta que si se pone en relación con la decisión de la Comisión adoptada en diciembre de 2017 que consideró ayudas de Estado aquellos laudos que pudieran ser desfavorables contra estados miembros y en particular contra España con respecto a los casi treinta arbitrajes pendientes.

En esta última sentencia el Tribunal de Justicia europeo establece que los tribunales arbitrales que se derivan de un BIT (tratado bilateral entre Estados) no pueden interpretar el derecho europeo de los estados miembros, pues estos no son órganos jurisdiccionales. Entiende que los conflictos deben ser dirimidos por órganos que pertenezcan al sistema judicial de la UE. Lo contrario permitiría limitar el control judicial de los laudos y vulneraría la autonomía del derecho europeo.

Se abre una gran incertidumbre con respecto al resultado de los laudos que puedan seguir dictándose contra España, aunque debe tenerse en cuenta que la Carta de la Energía es un tratado multilateral, incluso firmado por la Unión Europea, mientras que el asunto enjuiciado en la sentencia comentada se refiere a un tratado bilateral entre dos estados miembros, diferencia sustancial, sobre todo, además, que la propia Carta de la Energía establece una normativa de aplicación propia, ajena a la de Unión europea.

Pero la realidad es que los tribunales de países de la UE están obligados a aplicar el fallo comentado, por lo que la madeja se enrolla aún más. Habrá que esperar a las ejecuciones de los laudos ya dictados.

Compartir Post
About the author