thCon la modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos, a través de la Ley 4/2013, de 4 de junio se dejó fuera de la regulación nacional las viviendas dedicadas al alquiler vacacional, siendo las Comunidades Autónomas las que establecen normativas para legislar un mercado incipiente que busca salir de la alegalidad.

De este modo, habrá que estar principalmente a la normativa sectorial específica en aplicación del principio de ley especial; y sólo en defecto de esta normativa sectorial específica o cuando no se reúnan los requisitos que en aquella se establezca, se estará al régimen jurídico de los arrendamientos de temporada.

En la Comunidad de Madrid, este sector se encuentra regulado por el Decreto 79/2014, de 10 de julio, por el que se regulan los apartamentos turísticos y las viviendas de uso turístico (en adelante “Decreto”), con el que se introdujeron como principales novedades: la fijación de una estancia mínima de cinco noches para alquilar las viviendas turísticas y la prohibición de alquilar por habitaciones. No obstante, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), a través de la Sentencia nº 302/2016, de 2 de junio, anuló el Decreto de la Comunidad de Madrid en este primer inciso marcado en negrita, ya que los magistrados estiman que la disposición de no poder contratar por un periodo inferior a cinco días es una restricción de la competencia que no está justificada, resultando, de esta forma, perjudicado únicamente el sector de las viviendas de uso turístico debido a la demanda de alojamiento para estancias más cortas.

El Decreto regula el régimen jurídico y los requisitos mínimos que deben cumplir los apartamentos turísticos y las viviendas de uso turístico en el ámbito territorial de la Comunidad de Madrid.

Así, de acuerdo con el artículo 2 del Decreto, tienen la consideración de “viviendas de uso turístico” aquellos pisos, apartamentos o casas que, amueblados y equipados en condiciones de uso inmediato, son comercializados y promocionados en canales de oferta turística, para ser cedidos en su totalidad, por su propietario a terceros, con fines de alojamiento turístico y a cambio de un precio. Una plataforma online como Airbnb, Friendly Rentals, Windu, etc., constituye un canal de oferta turística muy utilizado hoy en día, por lo que la oferta de alquileres vacacionales a través de este tipo de plataformas vendría a incidir directamente dentro del ámbito de aplicación del Decreto 79/2014.

La prestación del servicio de alojamiento en apartamentos turísticos y viviendas de uso turístico se ejercerá bajo el principio de unidad de explotación, mediante precio, de forma profesional y habitual, sin carácter de residencia permanente. La normativa considera que existe habitualidad cuando se ejerza la actividad turística durante un período mínimo de tres meses continuados durante el año natural.

Así, el titular de la vivienda de uso turístico que quiera ponerla en alquiler está obligado a realizar las siguientes operaciones previstas en el citado Decreto:

  • A presentar ante la Dirección General competente en materia de turismo la correspondiente declaración responsable de inicio de actividad, debiendo comunicar cualquier modificación de las condiciones contenidas en la declaración responsable inicial. Las declaraciones responsables podrán presentarse en los lugares y formas previstos en el artículo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, así como por Internet, a través del Registro Telemático de la Consejería competente en materia de turismo, para lo que es necesario disponer de uno de los Certificados Electrónicos reconocidos por la Comunidad de Madrid, de acuerdo con lo establecido en los artículos 6 y15 de la Ley 11/2007, de Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos, y normativa autonómica aplicable.
  • A solicitar su inscripción en el Registro de Empresas Turísticas mediante la formalización de la declaración responsable anteriormente mencionada ante la Dirección General competente en materia de turismo en la que el interesado manifieste el cumplimiento de la normativa vigente, sin perjuicio de otras autorizaciones o licencias.
  • A incluir obligatoriamente el código de inscripción en el citado Registro de Empresas Turísticas de la Dirección General competente, en este caso, de la Dirección General de Turismo, en toda publicidad que se efectúe de las viviendas de uso turístico.
  • Cada vivienda de uso turístico debe disponer de cédula de habitabilidad o licencia de primera ocupación, según corresponda.
  • A no utilizarse como residencia permanente, ni alegar la condición de domicilio para impedir la acción de la inspección competente.

Los rendimientos que se obtengan del alquiler de un alojamiento pueden estar sujetos a tributación y, además, el arrendador puede que tenga que cobrar y satisfacer otros impuestos a la Administración Tributaria.

Compartir Post
About the author